• 500 gr. de harina
  • 250 gr. de azúcar moreno
  • 250 gr. de mantequilla o margarina vegetal
  • 5 cucharadas de agua
  • 2 cucharadas de canela molida
  • 1 cucharada de jengibre molido
  • 1 cucharadita de aroma de vainilla
  • 1 sobre de levadura (15 gr.)
  • 1 pizca de sal
 

Vacaciones de Navidad, tiempo libre, niños en casa… pongámosles a cocinar. Y qué mejor que un dulce muy típico de esta entrañable época del año, las famosas galletas de jengibre con formas divertidas y navideñas.

Esta receta es realmente fácil de hacer y es bastante rápida. En una hora puedes llenar un buen tarro de galletas, para consumir o para regalar, ya que por estas fechas encontrar el regalo perfecto suele ser un quebradero de cabeza para mucha gente. Además, esta receta es también sin huevo (una más) y puede ser sin leche si se usa alguna margarina vegetal en lugar de mantequilla (aunque a mí personalemte me parecen más ricas con mantequilla).

Elaboración de las galletas de jengibre sin leche ni huevo

  • Tamizar en un bol la harina con la levadura y la sal.
  • En otro bol se añade la mantequilla un poco ablandada, el agua, el aroma de vainilla, el jengibre, la canela y el azúcar moreno. Se remueve todo bien hasta obtener una pasta homogénea.
  • Se deja enfriar un poco y se junta con la mezcla de la harina. Se amasa bien durante un rato para integrarlo todo y cuando está listo se mete en la nevera un rato para enfriar la masa, ya que luego se trabajará mejor con ella.
  • Cuando ya se ha enfriado, se van sacando porciones que se estiran con el rodillo sobre una superficie previamente enharinada. Cuando la masa tiene un grosor de medio centímetro o ligeramente inferior, se corta usando cortapastas con diferentes formas. Las porciones resultantes se colocan sobre la bandeja de horno cubierta con papel de hornear.
  • Se cocinan en el horno previamente precalentado a 175 grados durante unos 12 minutos o hasta que los bordes comienzan a tostarse.

Consideraciones adicionales de postres fáciles

  • Quizá se le puede echar algo más de jengibre. El jengibre debería notarse, pero no demasiado, ya que las galletas quedarían muy picantes. Hay que ir probando hasta dar con la cantidad adecuada. Para mí una cucharada es suficiente pero para otra persona podría no serlo.
  • Cuando las galletas se sacan del horno están blandas, pero luego se endurecen al enfriarse.
  • Aguantan bastante tiempo si se guardan en algún recipiente apropiado.
  • Se pueden decorar con fondant o pinturas comestibles.

Utensilios que pueden ayudar para preparar esta receta